Santo Domingo, RD. – El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, se incorporó a la tendencia digital de caricaturas creadas mediante inteligencia artificial al compartir en sus redes sociales una ilustración suya generada con herramientas de IA, entre ellas ChatGPT.

Con esta publicación, el jefe de Estado se suma a un fenómeno que ha ganado notoriedad en las últimas semanas, donde personalidades públicas y usuarios en general transforman sus fotografías en versiones caricaturizadas, combinando innovación tecnológica, creatividad visual y el alcance de las plataformas digitales.

La iniciativa fue bien recibida por numerosos internautas, quienes interpretaron el gesto como una señal de cercanía y apertura hacia las nuevas dinámicas de comunicación digital. Para muchos, este tipo de acciones refleja cómo la inteligencia artificial comienza a ocupar un espacio relevante en la comunicación política y en las expresiones culturales contemporáneas.

Una nueva forma de expresión digital

El uso de ChatGPT para la creación de caricaturas se ha popularizado como una alternativa accesible para quienes no poseen habilidades artísticas o desean obtener retratos personalizados de manera rápida y precisa. Esta herramienta de inteligencia artificial desarrollada por OpenAI permite convertir imágenes reales en ilustraciones animadas de estilo llamativo.

A medida que la inteligencia artificial se integra con mayor fuerza en la vida cotidiana, su uso con fines creativos se ha convertido en una fuente de entretenimiento viral. Usuarios de distintas partes del mundo recurren a estas plataformas para recrear su imagen —o cualquier fotografía disponible— en formatos visuales atractivos que circulan ampliamente en redes sociales.

La tendencia no se limita al ámbito político o artístico. Profesionales de diversos sectores, como comunicadores, docentes y trabajadores de distintas áreas, han compartido caricaturas generadas a partir de sus fotografías laborales, impulsando aún más la rápida difusión de esta moda digital.

Entre el entusiasmo y la crítica

Sin embargo, como ha ocurrido con otras tendencias vinculadas a imágenes creadas por inteligencia artificial, este auge podría ser pasajero. El fenómeno surge tras modas previas en las que usuarios se transformaron en personajes con estética de Studio Ghibli, muñecas Barbie o incluso versiones humanizadas de sus mascotas.

Aunque muchos celebran el acceso y las posibilidades creativas que ofrece esta tecnología, también han surgido cuestionamientos. Entre ellos, preocupaciones sobre el impacto ambiental del uso intensivo de la inteligencia artificial y el posible desplazamiento de artistas humanos en la producción de imágenes digitales.

En ese contexto, el usuario Dean Gleberry expresó su desacuerdo en una publicación en la red social X, el pasado 5 de febrero, al señalar:
«Crecí escuchando que cerráramos el agua mientras nos cepillamos los dientes para ahorrar, mientras que la misma generación está aquí usando el agua de una semana para crear una caricatura de inteligencia artificial y, al mismo tiempo, se queja de que se construyan más centros de datos para almacenar su información».

Mientras continúa el debate, las caricaturas generadas con ChatGPT ponen de relieve tanto el potencial creativo de la inteligencia artificial como los retos éticos y ambientales que acompañan su crecimiento acelerado.