Para muchas personas, estar acompañadas no es tarea fácil. Distintas circunstancias pueden llevar a tener pocos amigos o a padecer una soledad no deseada: desde rasgos de personalidad como la timidez hasta mudarse, jubilarse o divorciarse.
De acuerdo con la Clínica Mayo, a muchos adultos les resulta difícil hacer nuevos amigos o conservar los que ya tienen. “Las amistades pueden estar en segundo lugar con respecto a otras prioridades, como el trabajo, o cuidar de los niños o de los padres que están envejeciendo. Puede ocurrir que usted y sus amigos se hayan distanciado por cambios en sus vidas o intereses. O quizás se haya mudado a una nueva comunidad y todavía no haya encontrado la manera de conocer gente", aseguró la entidad.
Hacer nuevas amistades y mantenerlas exige un esfuerzo. “Pero el placer y el consuelo que estas brindan hacen que valga la pena”, de acuerdo con la misma institución de salud.
Disfrutar la soledad y preferir planes tranquilos son características frecuentes en quienes tienen pocos amigos pero relaciones profundas (Imagen Ilustrativa Infobae)
Según la Asociación Estadounidense de Psicología las conexiones sociales profundas resultan ser un factor determinante para el bienestar.
La entidad señaló que las investigaciones han demostrado que tener conexiones sociales “es uno de los predictores más fiables de una vida larga, saludable y satisfactoria”. Además, la asociación indicó que quienes cuentan con amigos cercanos presentan un mayor grado de satisfacción vital y un riesgo menor de depresión, enfermedades cardíacas y crónicas. De hecho, según estudios, los adultos mayores que establecen relaciones valiosas y tienen apoyo social tienen probabilidades de vivir más que sus pares con menos vínculos sociales.
Los expertos en psicología señalan que algunas personas se sienten cómodas con círculos sociales muy reducidos o incluso con períodos prolongados de vida en solitario. Por eso, no tener muchos amigos puede estar vinculado con rasgos como los siguientes:
Introversión
Timidez
Alta valoración de la autonomía
Preferencia por relaciones profundas en lugar de numerosas amistades
Gusto por planes tranquilos y personales
Disfrute del tiempo en soledad.
El problema surge cuando la falta de amistades no es deseada. En este caso pueden aparecer emociones como tristeza, aislamiento, evitación de espacios sociales, inseguridad o baja autoestima.
La doctora Graciela Moreschi, médica psiquiatra y escritora, explicó anteriormente a Infobae que hay muchas personas que se encierran a veces por timidez, pero también por la creencia de que no es posible.
“Dicen: ‘Yo a esta altura de la vida, no puedo’, y esto habla de haber dicho ‘no’ a la vida. En general, estos casos tienen que ver más con personas que miran hacia el pasado, que creen que la vida es entre los 25 y los 50 y definitivamente se ‘retiran’ antes. Sienten que todo lo que no hicieron en esas edades ya no lo pueden realizar”, describió la experta. Sin embargo, destacó que es muy importante salir de esa posición, conservar los viejos amigos y renovarse con nuevos, que brindan otros beneficios.
Los beneficios de la amistad
Según la Clínica Mayo, los buenos amigos son buenos para la salud:
Aumentan la sensación de pertenencia a un grupo y el sentido de finalidad
Brindan felicidad y reducen el estrés
Mejoran la confianza en uno mismo y la autoestima
Ayudan a sobrellevar problemas, como el divorcio, una enfermedad grave, la pérdida del trabajo o la muerte de un ser querido
Animan a cambiar o a evitar hábitos poco saludables, como beber en exceso o no hacer ejercicio
En la infancia y la adolescencia, las amistades de alta calidad pueden proteger a los niños de problemas de salud mental, como la ansiedad y la depresión, que de otro modo podrían resultar de los desafíos sociales, incluido el acoso.
Además, una investigación realizada por el Centro para el Envejecimiento Cerebral Saludable (CHeBA) de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Sidney, postuló que vivir con otras personas y participar en grupos comunitarios se asocian con una mayor longevidad, con un deterioro cognitivo más lento y, por ende, con una mejor calidad de vida.
Cómo hacerse más amigos
Para hacerse más amigos, la clave está en abrirse a los demás, explicó la doctora Moreschi, “hay que creer que sí se pueden hacer nuevos amigos”. También recomendó “buscar actividades que a uno le interesen”.
Y completó: “En un grupo, tratar de ver con cuál de las personas uno tiene más empatía y a partir de ahí, como hay un interés común, acercarse para compartir la actividad, pedirle el teléfono, para hablar de lo que están haciendo, ya sea baile, literatura, pintura. Hay muchos talleres gratuitos donde concurrir y hacerse nuevos amigos".
El doctor Frank McAndrew, profesor de Psicología en Knox College, explicó en su columna en Psychology Today cómo lograr nuevos amigos: “La mayoría de nosotros tenemos un sentido intuitivo de cómo se ve y se siente tener química con alguien. Hay una facilidad y una fluidez para interactuar con ellos; una suavidad y sincronía en los comportamientos no verbales, el turno de conversación y la forma en que se despliega el humor".
“Es decir, hay confianza en que están leyendo las emociones e intenciones de los demás correctamente. Todo esto hace que la experiencia interpersonal sea energizante y divertida, y las interacciones impulsadas por la química fomentan relaciones que son más que la simple suma de sus partes”, añadió.
En esa línea, el experto señaló que se ha desarrollado un instrumento llamado “Cuestionario de Química de la Amistad” que identifica los cinco factores principales que contribuyen a hacerse nuevos amigos. Estos son:
Honestidad recíproca y apertura
Intereses mutuos
Calidez y ser agradable
Valores y cosmovisiones similares (especialmente importantes en las amistades)