Bad Bunny inició su agenda de conciertos en Francia con una presentación en Marsella y dos fechas en París, mientras el Museo Grévin incorporó una figura de cera del artista puertorriqueño.
La llegada de Bad Bunny a Francia confirma su peso como una de las figuras latinas más influyentes de la música global. Su gira europea continúa ampliando el alcance del reguetón y la música urbana en escenarios internacionales.
El Museo Grévin de París aprovechó la visita para presentar una estatua de cera del artista, un gesto simbólico que lo incorpora a un espacio tradicionalmente reservado para figuras de alto reconocimiento público. La presencia de Bad Bunny en ese museo refuerza su estatus más allá de la música.
El hecho también habla del avance de la cultura latina en Europa. Lo que antes podía considerarse un nicho hoy forma parte de la programación de grandes ciudades, museos, estadios y medios internacionales.








