El boxeo dominicano hizo historia en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Siete participantes, siete medallas de oro y, detrás de cada triunfo, una historia de sacrificio, disciplina y superación.
Central Boxing celebró un encuentro especial con los siete boxeadores que conquistaron medallas de oro para la República Dominicana en los recién finalizados Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, con el propósito de reconocer sus logros y, sobre todo, mostrar la dimensión humana que existe detrás de cada medalla.
La velada estuvo marcada por la emoción y el orgullo patrio. Atletas, entrenadores, familiares, dirigentes y personalidades vinculadas al boxeo se reunieron para escuchar las historias de quienes llegaron al podio después de años de esfuerzo.
Porque detrás de cada oro también están sus familias, sus barrios, sus clubes y sus entrenadores: héroes anónimos que los acompañaron durante años y que fueron fundamentales para que estos jóvenes pudieran convertir sus sueños en resultados.
Durante el encuentro, Central Boxing puso sobre la mesa una realidad que trasciende las medallas: las dificultades que enfrentan los atletas dominicanos para desarrollarse y competir al más alto nivel.
«Hoy no vinimos a hablar solo de medallas, vinimos a hablar de lo que implica ser atleta en República Dominicana».
Así lo expresó Raquel del Río, presidenta de Central Boxing, quien llamó a la sociedad a asumir un compromiso con los deportistas que representan al país.
«No podemos solo celebrar la victoria si no participamos y acompañamos en el proceso», manifestó.
Del Río destacó que el talento existe, pero que las oportunidades siguen siendo insuficientes.
«Estas medallas nos muestran que nos sobra el talento, pero nos faltan las oportunidades. Si hacemos un recuento de lo que el boxeo ha logrado en nuestro país, no nos alcanzaría el tiempo y, sin embargo, hoy el boxeo no tiene hogar. No tiene un espacio digno para entrenar, no tiene dónde alojar a nuestros atletas».
La presidenta de Central Boxing reafirmó además el compromiso de trabajar para que el boxeo dominicano pueda alcanzar nuevas alturas a nivel internacional.
Detrás de cada oro hay una historia
Los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer el lado más humano de los campeones: jóvenes provenientes de barrios populares, hijos de trabajadores, padres de familia y atletas que encontraron en el boxeo no solo una disciplina deportiva, sino también una oportunidad para transformar sus vidas y las de sus familias.
Estefany Almanzar, «La Nana»
Nativa de Guaricano, Estefany Almanzar tiene el mérito de ser la primera boxeadora dominicana en conquistar una medalla en un Torneo Mundial Juvenil, logro alcanzado en China Taipéi en 2015, donde obtuvo el bronce.
En Santo Domingo 2026, Almanzar se consagró campeona en los 55 kilogramos.
Su próxima gran meta es convertirse en la primera mujer dominicana en ganar una medalla olímpica en boxeo.
Junior Alcántara
Nacido en la humilde comunidad de Los Platanitos, en Higüey, Junior Alcántara se ha consolidado como uno de los principales exponentes del boxeo aficionado dominicano.
Es medallista olímpico, panamericano y centroamericano. Fue campeón panamericano en 2023 y conquistó el oro en Santo Domingo 2026. En los Juegos Olímpicos de París 2024 obtuvo la medalla de bronce.
Su historia refleja las dificultades que muchas veces acompañan al éxito deportivo. Para observar su combate olímpico en París, sus padres tuvieron que recurrir a una computadora prestada, porque en su hogar no había televisor.
Sus logros lo llevaron a ser reconocido como Hijo Meritorio de Higüey.
Ezequiel Disney Medina
Nativo de La Zurza y único medallista del Distrito Nacional en esta histórica cosecha, Ezequiel Disney Medina creció en un hogar de escasos recursos y lleva el boxeo en la sangre: tanto su padre biológico como su padrastro han practicado este deporte.
Su calidad quedó demostrada en la Copa Independencia, donde derrotó con autoridad al representante de Estados Unidos, quien llegaba precedido por su triunfo en el prestigioso Torneo de los Guantes Dorados.
Fuera del cuadrilátero, Ezequiel también cultiva otras pasiones. Le gustan los idiomas y ya trabaja en el aprendizaje del inglés y el portugués.
Miguel Ángel Encarnación, «Boya»
Desde Sabana Grande de Boyá llegó Miguel Ángel Encarnación, conocido como «Boya», quien acumula seis años como integrante de la Selección Nacional de Boxeo.
Su motivación va mucho más allá del deporte. Se inició en el boxeo con el sueño de progresar y poder regalarle una casa y una vida mejor a su madre, quien lo tuvo siendo prácticamente una niña.
Junto con su hermano, Miguel Ángel asumió desde temprano responsabilidades familiares. Cada entrenamiento, cada golpe y cada combate representan para él un paso hacia el sueño de darle a su madre el hogar que siempre ha querido.
Ricardo Cuello, «Ocho»
Nativo de Los Mina y conocido popularmente como «Ocho» o «Bola de Billar», Ricardo Cuello es considerado uno de los jóvenes con mayores condiciones para convertirse en una de las próximas figuras del boxeo aficionado dominicano.
A sus cualidades sobre el cuadrilátero suma un particular sentido del humor, una personalidad que contrasta con la concentración y disciplina que exige el deporte de alto rendimiento.
Su talento apunta hacia un futuro prometedor.
Noel Pacheco, «Ñapa»
Desde Maquitería, en Villa Duarte, llegó Noel Pacheco, conocido como «Ñapa», un apodo relacionado con la edad avanzada a la que sus padres lo tuvieron.
Es el menor de seis hermanos y sobrino del excampeón mundial Erick Rosa, «El Mini Pacman».
Además del boxeo, Pacheco es amante del baloncesto, disciplina que practica cuando sus compromisos deportivos se lo permiten.
Su historia en estos Juegos tiene un elemento especial: antes de la competencia estuvo fuera de la Selección Nacional, pero recibió una nueva oportunidad y terminó convirtiéndola en una medalla de oro.
Cristian Pinales
Desde La Romana llegó Cristian Pinales, conocido como Franklin por sus familiares y allegados.
Criado por su madre y su abuela en el sector Villa San Carlos, Pinales practicó también béisbol y baloncesto antes de consolidarse en el boxeo.
Hoy es considerado uno de los boxeadores latinoamericanos más dominantes, con victorias ante campeones olímpicos y mundiales.
Comparte con el fenecido Pedro Julio Nolasco el honor de ser uno de los dos boxeadores de La Romana que han conquistado una medalla olímpica.
Su historia también tiene una particularidad familiar: tanto él como su pareja y madre de su hija han formado parte de la Selección Nacional de Boxeo.
El oro como punto de partida
Durante el encuentro, los siete campeones compartieron con los presentes, firmaron autógrafos y se tomaron fotografías con familiares, seguidores y miembros de la comunidad deportiva.
Uno de los medallistas resumió el espíritu de la noche con una frase que recibió una ovación:
«Si nosotros salimos de un barrio y llegamos hasta aquí, lo único que se necesita es disciplina y no rendirse».
El mensaje trasciende el boxeo.
Los siete campeones demostraron que el talento dominicano puede competir y triunfar al más alto nivel. Pero sus historias también dejan una tarea pendiente para el país.
¿Qué sigue después del oro?
Central Boxing entiende que la respuesta no puede limitarse a celebrar. El verdadero reto es crear las condiciones para que estos campeones continúen creciendo y para que miles de jóvenes tengan la oportunidad de seguir sus pasos.
La organización reafirmó su misión de formar atletas integrales y utilizar el deporte como una herramienta de transformación social.
«Queremos que estos siete ejemplos sirvan para inspirar a miles de jóvenes. El boxeo no solo forma campeones, también hombres y mujeres de bien para el país», expresó Raquel del Río.
El acto concluyó con la entrega de placas de reconocimiento a cada uno de los siete medallistas de oro y un brindis en honor a sus extraordinarios resultados.
Siete boxeadores. Siete oros. Siete historias de lucha.
Y una responsabilidad que ahora corresponde a todos: hacer que este histórico resultado no sea el punto final, sino el comienzo de una nueva etapa para el boxeo dominicano.








