Los acondicionadores de aire, calentadores de agua, secadoras de ropa y otros equipos de alta potencia pueden representar una parte importante del consumo eléctrico de una vivienda.
El gasto depende de la potencia del aparato, el tiempo de uso y su eficiencia energética. Entre las recomendaciones para reducir la factura eléctrica figuran utilizar equipos eficientes, darles mantenimiento y evitar mantenerlos encendidos cuando no sean necesarios.




