En el árido Desierto de Atacama, considerado uno de los lugares más secos del planeta, ocurre un fenómeno sorprendente: el “desierto florido”.
Cada ciertos años, cuando las lluvias superan lo habitual, miles de semillas que permanecen dormidas bajo la arena germinan al mismo tiempo, cubriendo el paisaje de colores intensos.
Curiosidad: Este evento puede durar solo unas semanas, pero transforma completamente la apariencia del desierto, atrayendo científicos y turistas de todo el mundo.








