Santo Domingo. — El lago Hillier, ubicado en la isla Middle frente a la costa de Australia Occidental, es conocido por su color rosado brillante, el cual no se altera ni siquiera cuando el agua se extrae en un recipiente. Durante años el fenómeno fue un enigma, hasta que análisis microbiológicos confirmaron que el tono es causado por la presencia de la microalga Dunaliella salina y bacterias halófilas.

Estos microorganismos producen pigmentos carotenoides para protegerse de la intensa radiación solar y los altos niveles de salinidad. A diferencia de otros lagos rosados del mundo cuyo color varía drásticamente según la temperatura, el agua de Hillier mantiene su matiz rosado de forma constante durante todo el año.