Santo Domingo. El verano dominicano ya tiene casa propia, y queda frente al mar. Cervecería Nacional Dominicana anunció el regreso de Casa Corona, que este año cambia de dirección y se muda a la costa de Boca Chica, dentro de Vuelve a la Vida en el Mar, para recibir a quienes prefieren cambiar el tráfico de la capital por una hamaca y una cerveza fría. La cita es en tres tandas: 18 y 19 de julio, 25 y 26 de julio, y 1 y 2 de agosto, por si a alguien le da pereza ir solo un fin de semana.
Todo esto ocurre bajo el paraguas conceptual "This is Living" y su versión criolla, "El Mar is Calling", que básicamente es la manera elegante de decir que el mar está llamando y usted, con jefe o sin jefe, debería contestar.
Juan Francisco Álvarez, vicepresidente de Marketing de la cervecería, lo explicó con la seriedad que ameritan estas cosas: "En Cervecería Nacional Dominicana creemos que las grandes marcas mantienen su relevancia cuando evolucionan junto a las personas. Casa Corona refleja esa visión: una experiencia que lleva la esencia de Corona más allá del producto para conectar con nuevas formas de compartir y disfrutar, sin perder aquello que hace única a la marca".
Del yoga al ceviche, sin escalas
Las mañanas arrancan con Kalma Power Flow y SUP Pilates, es decir, hacer posturas de yoga arriba de una tabla flotando en el mar, para quienes sienten que el Pilates en tierra firme se les había quedado corto de emoción. La parte gastronómica y de coctelería corre por cuenta del equipo de Vuelve a la Vida en el Mar, y la moda también se cuela en la arena con la colección "El Río", de la diseñadora Maylé Vásquez, por si el bañador solo no alcanza.
Cuando cae la tarde, el protagonismo se lo lleva la música, con una alineación que mezcla nombres locales e internacionales: VXSION (Brasil), Conrad Wittkop, Arialdo AP, Bubu Vega, MKNI, Bobache, Dylan C, Jordy Sánchez, DJ Sesso, Techy Fatule y Martín Domene. Suficiente DJ para que nadie tenga excusa de irse temprano.
Nada de efectivo, todo de código
La organización presume que todo el evento será cashless, o sea que ni un peso en el bolsillo: los consumos se pagan con código QR, lo cual también significa que ya no hay excusa de "se me quedó la cartera en casa" para no pedir otra Corona. Eso sí, el aforo es limitado y el registro es obligatorio en casacoronard.com, así que quien llegue tarde a reservar corre el riesgo de ver el atardecer desde su casa, no desde Boca Chica.








