Este fenómeno natural se atribuye a la presencia de microorganismos y altas concentraciones de sal. Dependiendo de las condiciones ambientales, algunos lagos similares pueden presentar variaciones en sus tonalidades, pasando del rosado al naranja o incluso al rojo intenso.

La singular apariencia de estos cuerpos de agua atrae cada año a investigadores y turistas de distintas partes del mundo.