Redacción América, 4 abr (EFE).- Latinoamérica registra esta Semana Santa millones de desplazamientos, alta ocupación hotelera y un aumento de los ingresos turísticos, con un mayor peso del turismo interno y la consolidación de nuevos destinos vinculados a la naturaleza o el bienestar.
Las cifras preliminares reflejan el peso creciente del turismo en la región durante estas fechas. Brasil proyecta una ocupación hotelera del 78 % y destaca destinos como las playas del norte de Río de Janeiro o las Cataratas de Iguazú, mientras que el estado de São Paulo, el más poblado del país, prevé ingresos por unos 505 millones de dólares.
Brasil ha registrado 2,6 millones de visitantes extranjeros en el primer bimestre de 2026, marcando una tendencia récord de aumento.
México espera la llegada de 4,03 millones de turistas, un 2,6 % más que en 2025, con una ocupación hotelera del 63,85 % y unos ingresos por gastos estimados en 3.102 millones de dólares. Destaca el crecimiento de Mérida, en el sureste del país, como destino emergente, con un alza del 18,5 % interanual.
En Colombia, el Gobierno prevé la movilización de más de 12 millones de viajeros, con un crecimiento del 7 % en el transporte terrestre y de hasta el 4 % en el aéreo, lo que confirma el peso del turismo interno como motor del sector.
Perú calcula un impacto económico de entre 220 y 261 millones de dólares, con 1,9 millones de viajeros y un gasto promedio por persona de unos 130 dólares, un 7,14 % más que el año pasado, impulsado por el encarecimiento de servicios.
En Ecuador, se proyectan unos 800.000 viajes, una ocupación hotelera cercana al 45 % y un impacto económico de 70 millones de dólares, por encima de los 54 millones registrados en 2025.
En Argentina, según fuentes de la Asociación de Hoteles de Turismo consultadas por EFE, "los niveles de reservas relevados anticipan un resultado favorable en la ocupación hotelera de los principales destinos turísticos del país, con especial dinamismo en la Patagonia (sur)", donde los niveles de ocupación llegan al 87 % en algunos destinos, en línea con el fuerte movimiento de 2,7 millones de personas registrado en 2025.
Panamá estima ingresos de entre 100 y 200 millones de dólares, con una ocupación hotelera de al menos el 85 %, mientras que en el Casco Antiguo de la capital se esperan unos 300.000 visitantes atraídos por el turismo religioso.
Venezuela proyecta una ocupación del 90 % en zonas clave como Nueva Esparta, donde están las islas de Margarita, Coche y Cubagua, en el que prevé un incremento de más del 20 % en la actividad turística respecto a la Semana Santa anterior y la movilización de 13 millones de personas.
En Centroamérica, El Salvador prevé la llegada de más de 145.000 turistas extranjeros (+4,3 % interanual), con un impacto económico cercano al 10 % del PIB, mientras que Costa Rica estima una ocupación hotelera del 75 %, con picos del 91 % en Guanacaste.
Las misiones jesuíticas, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1993, y el municipio de San Ignacio, en el departamento de Misiones (sur), que alberga la procesión con antorchas de Tañarandy, son los principales destinos turísticos de Paraguay durante la Semana Santa.
Turismo interno y nuevos destinos
Más allá de las cifras, la Semana Santa en este año confirma cambios en el comportamiento de los viajeros. El turismo interno se consolida como tendencia dominante en países como Colombia, Venezuela o Paraguay, impulsado por factores como el costo de los viajes internacionales o la coyuntura económica.
Sin embargo, también hay un repunte de los viajes al exterior a destinos como Argentina, donde el crecimiento de los viajes internacionales alcanza el 40 %, favorecido por el tipo de cambio y la búsqueda de mejores precios en países vecinos.
Otra tendencia es el auge de destinos emergentes y experiencias diferenciadas. En México crece el turismo de bienestar y estética, con una proyección anual del 17 % hasta 2028, mientras que en Ecuador y Costa Rica ganan terreno la naturaleza, como la Amazonía o el turismo de montaña.
Asimismo, eventos culturales y religiosos siguen siendo un fuerte atractivo. En Brasil, la representación de la Pasión de Cristo en Nova Jerusalém, en el noreste del país, reúne a miles de visitantes desde 1968, mientras que en Quito o Antigua Guatemala las procesiones tradicionales marcan el pulso turístico.
La Compañía de Turismo de Puerto Rico (CTPR) promueve esta Semana Santa el turismo religioso con una serie de iniciativas como el evento 'The Sounds of Puerto Rico: Worship Edition' en San Juan, que integra este 5 de abril música, cultura y entretenimiento para toda la familia.
Desafíos del sector
El sector también enfrenta desafíos. En Chile, el alza de los combustibles podría provocar una caída de hasta el 25 % en las reservas hoteleras, con una ocupación proyectada del 56 % en Valparaíso, por debajo del año anterior.
Además, estudios locales reflejan que una mayoría de viajeros planea reducir sus gastos durante el feriado, lo que apunta a un turismo más austero y selectivo.
En Bolivia, el impulso al turismo pasa por medidas estructurales como la flexibilización de visados y la promoción internacional, con el objetivo de aumentar el flujo de visitantes en los próximos años. EFE








