El mercado que abre solo de noche en Bangkok y que los locales conocen pero los turistas tardan en encontrar
Bangkok tiene mercados para todos los gustos y todos los horarios. Los hay dedicados a las flores, a los amuletos budistas, a la ropa de segunda mano y a los ingredientes más extraños que uno pueda imaginar. Pero hay uno que funciona en un horario que desafía la lógica convencional del comercio: abre a medianoche y cierra al amanecer.
El mercado nocturno de Talat Neon, en el barrio de Ratchathewi, no aparece en la mayoría de las guías turísticas y sus letreros están casi todos en tailandés. Eso lo convierte, paradójicamente, en uno de los lugares más auténticos de una ciudad que lleva décadas aprendiendo a venderse a sí misma. Los clientes son principalmente trabajadores del turno de noche, conductores de tuk-tuk que terminan su jornada de madrugada, cocineras de restaurante que vienen a comprar el género para el día siguiente y familias que simplemente prefieren el frescor de las horas nocturnas para hacer la compra.
Lo que se vende allí es todo lo que se necesita para cocinar tailandés de verdad: hierbas frescas imposibles de encontrar en los supermercados, especias a granel, pescados y mariscos recién llegados, frutas tropicales en su punto exacto de madurez y preparaciones caseras que algunos puestos llevan vendiendo con la misma receta desde hace tres generaciones.
Para el viajero que quiera encontrarlo, el consejo es llegar sobre la una de la madrugada, pedir al taxista que busque el mercado por su nombre en tailandés y llevar efectivo en billetes pequeños. Y no tener prisa.








