Por séptimo año consecutivo, la dieta mediterránea fue calificada como el mejor modelo de alimentación del planeta en la evaluación anual elaborada por la plataforma U.S. News & World Report, la cual consulta a un panel de más de 40 médicos, cardiólogos y nutricionistas de prestigio internacional.
El informe concluye que este estilo de alimentación destaca sobre otros modelos populares debido a su solidez científica y a la facilidad con la que las personas pueden adoptarlo como un hábito permanente.
La dieta se fundamenta en un consumo elevado de alimentos de origen vegetal, como verduras de estación, frutas, legumbres, granos enteros y frutos secos, utilizando el aceite de oliva virgen extra como la principal fuente de grasa para cocinar y aderezar. El consumo de pescado y aves es moderado, mientras que las carnes rojas y los productos ultraprocesados se reducen al mínimo.
Los especialistas que participaron en el estudio recalcan que los beneficios de esta dieta están ampliamente comprobados por investigaciones médicas: ayuda a prevenir ataques cardíacos, reduce considerablemente el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y protege contra el deterioro cognitivo. Asimismo, los expertos señalan que su éxito radica en que no se plantea como una dieta restrictiva o de moda, sino como un estilo de vida equilibrado que fomenta la cocina casera y la convivencia familiar en torno a la mesa.








