Los consumidores de todo el mundo están experimentando alzas significativas en el precio de los chocolates y golosinas debido a la crisis agrícola más severa que ha vivido el sector del cacao en las últimas décadas.
Según datos recopilados por la Organización Internacional del Cacao (ICCO), los problemas climáticos extremos destruyeron grandes extensiones de cultivo en Costa de Marfil y Ghana, dos países de África Occidental que concentran más del 60 % de la producción mundial de este grano.
La combinación de lluvias intensas fuera de temporada —que favorecieron la aparición de hongos y enfermedades en las plantas— seguida de períodos de sequía extrema provocó una disminución drástica en el volumen de cosecha disponible.
Esta falta de materia prima provocó que los precios de la tonelada de cacao alcanzaran cifras récord en los mercados financieros internacionales. Para no trasladar la totalidad del aumento al consumidor final, las grandes marcas de confitería han implementado diferentes medidas: desde subir paulatinamente los precios en supermercados hasta reducir el tamaño de las barras o ajustar las recetas incorporando mayor cantidad de frutos secos, cereales y rellenos para optimizar el uso del cacao disponible.








